la revista on-line de la facultad de Filología Hispánica de Poznañ

   

 

agregame a favoritos|contacto
Internet EsPa'Ti

 
     Portada
     Actualidad
     Vida Universitaria
     Mundo Hispano
     Literatura
     Críticas y análisis
     Traducción
     Nuestras obras
     Entrevistas
     Literarias
     Otras entrevistas
     Cultura
     Cine
     Música
     Deportes
     Artyku³y po polsku
     Enlaces
     Mapa del sitio
     Contacto
 
 

 "El niño de los coroneles" de Fernando Marías

 

   

Fernando Marías (Bilbao, 1958) trabajó como creador publicitario y guionista de televisión. Es autor de las novelas: “La luz Pro difusa”, “Esta noche moriré” y un conjunto de relatos titulado “Páginas ocultas de la historia”. También es autor de las novelas juveniles: “Los fabulosos hombres película” y “El vengador del Rif”.

 

Con “El niño de los coroneles” obtiene el premio Nadal de literatura del 2001 y se consolida como uno de los escritores españoles del momento.

 

LA NOVELA

 

La idea de “El niño de los coroneles” surge del conocimiento por parte del autor de que el general Ceaucescu, presidente de Rumanía en los años 80, tenía una escuela infantil donde educaba a recién nacidos secuestrados para hacer de ellos auténticos robots humanos que, ya de adultos, formaban su guardia personal. Seres que consideraban a Ceaucescu su Dios.

 

La novela, situada parte en Sudamérica (en Leonito, pueblo imaginario gobernado en el pasado por un triunvirato de dictadores) y parte en Francia durante la segunda guerra mundial, nos presenta dos tramas superpuestas. Una, la historia de los dos franceses: Jean Laventier y Víctor Lars; el primero, resistente ante la dominación nazi y el segundo, colaboracionista. Ambos coincidirán más tarde en Sudamérica. La segunda trama es la historia de Luis Ferrer, periodista originario de Leonito, que fue adoptado en este país por el embajador español en 1947. La madre de nuestro protagonista había sido violada por el hijo de uno de los dictadores, Triúnviro, y salvada por Aurelio Ferrer (el embajador), con el cual se casa. Sin embargo, a raíz de la violación no puede tener hijos, de ahí la adopción de Luis.

 

PERSONAJES

 

La novela consta de cuatro personajes principales:

 

LUIS FERRER: conduce la historia con la ayuda de un manuscrito que le entrega Jean Laventier.

 

EL NIÑO DE LOS CORONELES: es el que da título a la obra, un monstruo creado por Víctor Lars mediante la manipulación mental, para obrar con absoluta maldad y sin remordimientos.

 

VICTOR LARS: el malvado colaboracionista con los nazis, con los que comienza sus primeros experimentos como manipulador de la mente.

 

JEAN LAVENTIER: el médico que a pesar de su cobardía llega a ser un héroe de la resistencia, llegando incluso a ganar el premio Nobel, que rechaza por no creerse merecedor del mismo.

 

Existen además una serie de personajes secundarios: Soas, piloto español en excedencia que obedece a Víctor y vela por sus intereses. Leonidas, jefe del pueblo indio que se enfrenta a la dictadura de los coroneles, y su mujer María. Casildo Bueyes, periodista alcohólico que sirve a Soas desprestigiando a los indios. Florence, la rica heredera que se interpone entre Lars y Laventier y quizás el detonante de toda la historia, ya que, eligiendo al segundo como su amor, provoca en el primero los celos y el resentimiento.

 

LA HISTORIA

 

La historia de Lars y Laventier comienza en París en el periodo de entreguerras (entre la primera y segunda guerra mundial). Allí coinciden para realizar sus estudios universitarios, convirtiéndose en los mejores amigos, hasta que Florence se cruza en su camino. Como ya sabemos, Florence se decanta por Laventier, y parece que Lars acepta su derrota, sin embargo, ella desaparece sin dejar rastro. Cincuenta años después, Laventier descubre por medio del manuscrito que guía la novela, que Florence fue secuestrada, violada y torturada hasta la muerte por Lars, el cual le hace creer  por medio de una carta falsa que ella le había abandonado.

 

Laventier, que durante la guerra adopta una postura ambigua, no es colaboracionista, pero su cobardía le impide entrar en la resistencia, sin embargo, por una serie de malentendidos acaba siendo un héroe. Posteriormente, su carrera de psicólogo le lleva a conseguir el Nobel, que rechaza por no sentirse merecedor de él.

 

Lars, por su parte, es un claro colaboracionista del régimen de Vichy (gobierno francés que colaboró con los nazis). Se convierte en el protegido de Heydrich (el SS) y, gracias a él, organiza las más refinadas torturas para doblegar a los prisioneros, aunque muy pronto se especializa en los tratamientos psicológicos. Invade el palacio de unos nobles conocidos suyos, forzándolos a convivir con un miserable, llamado Tuccio, que desarrolla con ellos sus peores instintos. Más tarde, Tuccio morirá torturado a manos de la trastornada condesa.

 

Al acercarse el fin del tercer Reich, Lars, que ha amasado una considerable fortuna secuestrando y extorsionando tanto a franceses como a alemanes, huye a Sudamérica. Una vez allí, impide el asesinato del embajador español (padre adoptivo de Luís Ferrer) a manos del hijo del dictador (Triunviro), el cual en agradecimiento lo convierte en su protegido, lo que le permite realizar su proyecto de “el niño de los coroneles”. Lars adopta a un niño huérfano (casualmente el gemelo de Luis) y lo trata como si fuese su propio hijo. Para ello, contrata a una mujer y se casa con ella formando una familia ficticia. Como parte final del proyecto, organiza el asesinato de la supuesta madre y se asegura de que el niño lo presencie todo. Esto despierta en el pequeño un gran sentimiento de odio y maldad, que Lars se encargará de cultivar y fomentar hasta conseguir un monstruo que disfruta torturando y violando. Será el primero de una serie de niños manipulados hasta la saciedad. Luis descubre todos estos sucesos y otros muchos a través del manuscrito, como por ejemplo, que tiene un hermano gemelo, o que María, la mujer de Leonidas, fue torturada y violada por el niño de los coroneles.

 

Ya en el presente (los años 90), se desarrolla la trama de “la montaña profunda”, una montaña hueca con un microclima en su interior en donde viven los indios. Este microclima se debe a una serie de chimeneas naturales por donde entra la luz solar reflejándose en las numerosas vetas de diamantes. Aunque Leonito vive ya una democracia, “los coroneles” siguen controlando el país desde el exilio, y desarrollan un proyecto turístico en el emplazamiento de la montaña, comenzando una guerra contra los indios.

 

COMENTARIO

 

Las distintas historias se van entrelazando perfectamente a lo largo de toda la obra; la trama nunca se reanuda o se continúa, simplemente se retoma gracias al manuscrito.

 

Es una novela que nos captura desde las primeras páginas, aunque a veces las descripciones de las torturas son tan explícitas que consiguen estremecernos. Muestra cómo, mediante la manipulación de la mente, los más brutales instintos del ser humano pueden ser potenciados y utilizados para hacer el mal.

 

Uno de los puntos más interesantes de la novela  son los diferentes géneros que toca: novela de aventuras, novela negra, terror, o incluso novela histórica.

 

Se podría decir que es principalmente una novela con una gran carga psicológica, como nos muestra el hecho de que todos los personajes no son lo que parecen. Todos tienen un secreto que ocultar. Por ejemplo, Luis Ferrer ayuda a morir a su hija, que había quedado tetraplégica tras un accidente, y simula un suicidio. Laventier sabe que su fama está basada en un engaño y Soas parece estar implicado en la muerte de su mujer. Todos estos hechos pesan sobre sus conciencias y les atormentan día y noche.

 

Por otro lado, la mención de hechos y personajes históricos, como Heydrich o el quinto centenario del descubrimiento de America, hace la historia mucho más creíble y en ocasiones, podríamos llegar a pensar que se trata de una crónica de la época. Hay también referencias a otras dictaduras (Chile, Argentina) con las que Lars cuenta haber colaborado, formando a grupos de élite de sus ejércitos, para torturar física y psicológicamente, introduciendo contraseñas en sus mentes que al oírlas rememoran el horror de las torturas sufridas y que, en el caso de algunos, inducen al suicidio.

 

El imaginario país Leonito, no hace referencia a ninguno en concreto, pero podría ser cualquiera de las naciones sudamericanas que han padecido dictaduras despiadadas, en las que los dirigentes consideran el país de su propiedad y a sus habitantes, sus esclavos.

 

La parte de la historia sobre la montaña profunda le da a la novela ese toque de aventura que recuerda, en ocasiones, a grandes éxitos cinematográficos como Indiana Jones.

 

La temática del libro nos habla del mal por el mal, de la cobardía, la humillación, el miedo, el resentimiento, amor, vergüenza; en resumen, de la complejidad de la mente humana, y de cómo ésta puede ser manipulada en unos casos y creadora de las mayores atrocidades en otros. Es el caso de Víctor Lars, que nos hace estremecer con su falta de conciencia y con una frase que demuestra su idea del dominio del individuo: “Dios no existe, pero yo sí”.

 

Por último, no podemos decir que sea una obra maestra de la literatura, pero sí, una de las obras más entretenidas e interesantes de la literatura española actual.

 

Artículo escrito por Manuel Fernández 2009

 

¡Gracias Manuel por el texto y por tu presentación!