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 América y Europa: historia común

   

Vamos a analizar las historias (o la historia única) de Europa y las Américas. El Occidente nació después de las grandes invasiones del Este. Las primeras civilizaciones de estas tierras fueron conquistadas y marginalizadas por los nuevos agresores. El Imperio Romano siendo atacado por las tribus germánicas (francos, godos, hunos, anglos, sajones...), o más tarde la llegada de los eslavos, húngaros, vikingos, búlgaros, mongoles, se parecen mucho a las civilizaciones de México y Perú  siendo atacadas por los bárbaros que llegaron del Este: los españoles, los portugueses y más tarde los germanos (ingleses, alemanes, escandinavos), los eslavos (polacos, rusos, ucranianos), los franceses y los italianos, también los árabes. A propósito, los árabes hicieron mucho para la constitución de Europa, de Occidente (gracias a ellos los europeos medievales conocieron las obras antiguas de los filósofos griegos) y de nuevo participan en la constitución de las Américas. Lo mismo ocurre con los judíos.

 

Después, la noche de la Edad Media: en Europa hasta el Renacimiento con las iglesias románicas y góticas, en las Américas hasta el Siglo de las Luces con las iglesias barrocas. La Iglesia aliada con el Estado reinaba junto al rey constituyendo un poder inseparable.

 

Pero algo cambió: apareció el Estado-Nación, en Europa desde el Renacimiento, en las Américas desde las guerras de independencia. En Europa (de aquella época) sucedió otra cosa importante: la Revolución Francesa, que junto con la Guerra de Independencia de Estados Unidos influyó en las revoluciones latinoamericanas. Entonces, las guerras de independencia fueron a la vez las guerras que constituyeron el Estado-Nación y las revoluciones burguesas (las Américas tuvieron que recuperar su retroceso de casi un milenio).

 

El siglo XIX: el liberalismo (el modernismo, el progresismo) luchaba contra el conservadurismo en las Américas y en Europa (la Guerra de Secesión en EE.UU., la Primavera de los Pueblos, las guerras napoleónicas, las guerras civiles en Colombia, Argentina, México). La influencia británica y estadounidense desarrollaba la industria. Aparecieron las grandes masas de campesinos y obreros. Comenzó la lucha por la igualdad: Karl Marx, la revolución mexicana y la dignidad del pueblo.

 

En los años previos a la Primera Guerra Mundial y en el período de entreguerras se introducía la legislación social para que los obreros no llevaran a cabo la segunda Revolución Rusa: Francia, Gran Bretaña, Argentina, Chile. La Segunda Guerra Mundial influyó en ambos continentes, las luchas no sucedieron (con la excepción de la guerra marítima) en América Latina, los soldados latinos no lucharon en Europa (sin contar los latinos en el ejército estadounidense) pero los refugiados migraron a América Latina (por ejemplo los judíos, los alemanes, los españoles después de la Guerra Civil Española), en Chile y Argentina se escondieron los criminales nazis. Además, muchos latinoamericanos tenían sus familias en Europa (italianos, franceses, alemanes, polacos, etc.).

 

El penúltimo capítulo de la historia: la Guerra Fría. La analogía es evidente: Big Brother norteamericano y Big Brother soviético querían mantener y ampliar su influencia, el territorio de la lucha fue Europa y América Latina (Alemania, Cuba, Nicaragua, las guerras civiles en Grecia y Turquía…). Las dictaduras de Latinoamérica (apoyadas por “el líder del mundo libre”) fueron paralelas a las dictaduras de Europa antes de la guerra (sólo 5 ó 6 países europeos fueron democráticos), pero también a la España de Franco, al Portugal de Salazar, a la Grecia de los coroneles negros). En 1989 tuvieron lugar las primeras elecciones libres en Polonia, cayó el telón de acero, sucedió la democratización de toda Europa, lo que comenzó en los años 70. A la democracia vuelven los países de Europa Meridional, Central y Oriental y de América Latina.

 

Europa y América Latina se integran en oposición al gran hermano (Mercosur, UE) o junto con él (NAFTA, CNI), la democracia gana, la economía con el aspecto social está sucediendo el neoliberalismo. Se está llevando a cabo también la reforma del catolicismo (la teología de la liberación, las iglesias protestantes, pentecostales).

 

Al final podemos decir que los dos continentes tienen la misma historia, como dos universos paralelos. América Latina parecía atrasada (por el tiempo más corto de su existencia como parte de Occidente), pero hasta ahora ha recuperado mucho.

 

Kamil Fr±tczak©2008