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 Ritual de amor: "Ojos de perro azul"

 

“Ojos de perro azul” es un cuento del célebre escritor latinoamericano, Gabriel García Márquez, que proviene de la colección titulada “Ojos de perro azul” (1947).

 

Nacido en Aracataca (Colombia) en 1928, G. G. Márquez está considerado uno de los más insignes escritores en lengua española. Trabajó como periodista en su juventud- profesión que nunca ha abandonado del todo-y vivió varios años en París, Barcelona y México. Debutó como novelista con “La hojarasca” (1955). Otras obras muy famosas de este autor son  ”Relato de un náufrago”, “La mala hora”, el libro de relatos “Los funerales de Mamá Grande”: obras que anticipaban sus excepcionales dotes de fabulador y el rico universo mítico-literario, realismo mágico de su novela más famosa “Cien años de soledad” (1967). Después, surgieron “El otoño del patriarca”, “Crónica de una muerte anunciada”, “El general en su laberinto”, “Del amor y otros demonios”, “El amor en los tiempos del cólera” y otras. En 1982 fue galardonado con el premio Nóbel de Literatura.

 

“Ojos de perro azul”: es el misterioso título de uno de sus cuentos más logrados y valorados por la crítica de todo el mundo. Para mí es el mejor relato de ese autor porque nos deja en la boca un sabor ambiguo: dulce y amargo al mismo tiempo.

 

Se trata de un relato excepcional por su imagen artística: es muy original, sin esquemas, sin “orden”. Trata de las cosas más complejas del mundo, aunque muy conocidas por cada uno de nosotros: el amor y la soledad. Aparte de eso, también son impresionantes su colorido y delicadeza, típicos del estilo de Márquez. Aquí, en este mundo onírico, las únicas fronteras son creadas por nuestra imaginación.

 

Su lenguaje es puramente surrealista. No hay lugar para la ordinariez, en cambio, el cuento está lleno de metáforas que nos introducen al inmensidad del universo de imaginación. Cuando lo leemos nos sumergimos en un sueño abstracto y extraordinario. Nunca sabemos qué ocurre en realidad y que es solamente la fantasía:¿nuestra o del autor? Por eso, se puede interpretar de distintas maneras.

 

No sabemos mucho acerca del narrador: es un hombre, parece ser de mediana edad por su modo de pensamiento y actuar. Nos cuenta la historia de un amor muy raro. El espacio está cerrado: todo tiene lugar en una habitación. Su descripción no es muy detallada, solamente un velador, un tocador, un asiento, un espejo....

 

La idea del texto es muy sencilla y, de verdad, encantadora.

 

Pues así tenemos a una pareja: un hombre y una mujer que se aman, pero...se conocen solamente en sueños. Es una relación muy compleja y muy frágil.

 

Al despertar todo se termina: el hombre no recuerda nada de su sueño, mientras la mujer busca a su amante histéricamente por todas las ciudades.

 

“Nos veíamos desde hacía varios años. A veces, cuando ya estábamos juntos, alguien dejaba caer afuera una cucharita y despertábamos. Poco a poco habíamos ido comprendiendo que nuestra amistad estaba subordinada a las cosas, a los acontecimientos más simples. Nuestros encuentros terminaban siempre así, con el caer de una cucharita en la madrugada.”

 

Su tragedia consiste en su incapacidad para encontrarse en el mundo real.

“Ojos de perro azul” es la fórmula con que deben encontrarse en la vida efectiva. Pero su encuentro en realidad no se puede cumplir porque el hombre siempre olvida estas palabras al despertar. Cada noche promete que no lo olvidará y cada mañana se repite lo mismo- no recuerda nada. Eso no les permite a a encontrarse. Como en un ritual.

 

-“Yo trato de acordarme todos los días la frase con que debo encontrarte-dije-ahora creo que mañana no lo olvidaré. Sin embargo, siempre he olvidado al despertar cuáles son las palabras con que puedo encontrarte.”

 

Siempre lo mismo. Monotonía. Pero la pregunta es: ¿Se puede romper este círculo? Márquez parece decir “no”. El relato se termina con una frase muy significativa:

“Eres el único hombre que, al despertar, no recuerda nada de lo que ha soñado.”

 

Este cabo, lleno de amargura, releva la dificultad del contacto verdadero entre un hombre y una mujer. ¿Existe una relación pura, efectiva, intelectual, no cubierta por amor carnal, de lo físico? ¿Relación de almas? ¿Podemos quitarnos las máscaras y conocernos de verdad?

 

Quizá, así es el amor: siempre buscar los sueños comunes. Superficies para comunicarse. ¿No será que estos sueños conforman la única realidad que tenemos?

 

Catalina©2006

 

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