la revista on-line de la facultad de Filología Hispánica de Poznañ

   

 

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 XXY o la abertura

   

 “El sexo femenino es primero en sentido biológico”,  lee en su libro la/el protagonista  principal de la película “XXY”. La feminidad y la masculinidad son los dos polos del mismo discurso: sobre la naturaleza humana, sobre sus fronteras y sobre las posibilidades de traspasarlas.

 

Álex, hermafrodita de quince años, vive con sus padres en la costa de Uruguay. Desde el principio su vida cotidiana se inscribe en el contexto de la naturaleza, le rodean tortugas marinas, bosque, mar. Las referencias al mundo de la flora y la fauna, a los abortos de naturaleza, a sus ambigüedades, crean la declaración de la directora Lucía Puenzo: lo distinto, lo curioso está metido en la naturaleza. Simultáneamente el espacio del pueblo marítimo presentado en la película hace referencia al tópico de la Arcadia en la que la división entre los sexos y las especies no tenía su sentido contemporáneo.

 

Cuando a casa de Álex llegan los conocidos de sus padres con su hijo, Álvaro, los contrastes se hacen más notables, al primer plano pasa el siguiente tema de “XXY”, la adolescencia: ruida, autárquica, insolente, sincera, tratada con piedad, con cariño, con indiferencia. La adolescencia que justifica la prueba de las proporciones, de los valores, de los vicios.

 

Álvaro y Álex son dos solitarios inseguros de su identidad (la conversación de Álvaro con su padre sugiere que el chico es homosexual), observadores atentos que poco a poco descubren el acuerdo y la fascinación sexual entre sí. Durante un paseo por la costa Álex regala a Álvaro la cadenita con la chapa con la que se marca las tortugas marinas de la misma especie; de esta manera subraya que vienen de la misma familia, que están hechos del mismo misterio.

 

La relación entre Álex y Álvaro y el vínculo que une al/a la protagonista con sus padres causan que “XXY” no sea solamente una película sobre un hermafrodita, sino sobre un hombre, un niño que quiere dar a su distinción el status de la excepción natural, el status del elemento imprescindible en el caleidoscopio de la biología y de la cultura. Es la valiente historia de una persona que quiere inscribirse en el mundo sin la obligación de cambios, es la historia del deseo de equilibrio.

 

Una amiga de la madre de Álex la describe diciendo que en los tiempos del instituto quería hacerse Susanita (Susanita es una amiga de Mafalda cuya máxima aspiración es ser madre y tener muchos hijos), la réplica de Álex es inmediata: “Parece que a Susanita le agarró miedo por el camino”. Este comentario irónico es la demostración de la consciencia de Álex de que se da cuenta de la inseguridad, del miedo de sus padres. La directora desmitifica el significado de la maternidad considerada como algo más perfecto que la paternidad, de manera sorprendente muestra que el padre de Álex es el que se emociona ante la exclusión de su hijo, es el que defiende a Álex cuando unos chicos del pueblo quieren abusar del “otro/a”, por fin: el es que acepta la sexualidad doble de Álex diciendo que su hijo es ideal, perfecto.

 

Lucía Puenzo, con la historia de un hermafrodita adolescente, intenta descifrar el palimpsesto del ser humano, quita las capas anteriores de la cultura, experimenta familiarizando el tabú. Preguntando de manera directamente, “XXY” nos deja con las confusiones, con el fin abierto.

 

Tamara Filipiak©2008